“I didn’t want to walk more, but I wanted to be with her [mom],” Eder Moises (10)

Dibujo hecho por Ada Alejandra (12), hija de Ada. Image drawn by Ada Alejandra (12), Ada's daughter.

Dibujo hecho por Ada Alejandra (12), hija de Ada. Image drawn by Ada Alejandra (12), Ada’s daughter.

I grew up alone on the streets of Choluteca, Honduras. I define myself as a warrior, because I have worked and fought hard to be with my children who have finally arrived from Honduras. I’ve been strong and persevering to withstand this pain that has burned inside me for 7 years.

“Until the 1960s immigrant women outnumbered men … In 2010 There were 96 immigrant men arriving for every 100 immigrant women.”
American Progress. March 7, 2012

Year 1984: I started working at only 13 years of age preparing and selling enchiladas, taquitos, and other snacks. Life was hard; there was no work in Honduras and at 16 I was already a single mother. I decided to go to America for my children, my only motivation. I had to leave them with a friend.

“During its decade-long” dirty war “against Suspected guerrilla sympathizers, the Honduran military kidnapped, tortured and killed dozens of people, confident That the Armed Forces’ enduring grip on power meant That They would never be held responsible.”
New York Times. December 21, 1995.

My first job was babysitting. I lived in the master’s house, but I felt like an imprisoned girl. They were good people but I wanted to be independent. The following year I started selling tamales and rice pudding in front of the office of Day Labor Program of San Francisco (DLP) and The Women’s Collective, which was how I became a member of The Collective 5 years ago.

“In the aftermath of 1986 Immigration Reform and Control Act (IRCA) passage, unions began experimenting with immigrant worker organizing, and found that foreign-born workers proved highly receptive to such efforts.”
Lera Web. Fall 2007.

I had tried to return to Honduras to be with my children. As a single parent I felt very lonely and sad. Bringing my 4 children [10, 12, 19 and 20 years old] was too much money. I decided to be positive, and I took out a loan.

Alexandra (12) and Joseph (19) were arrested by immigration in Mexico. Alejandra had no identification; she was a minor. Joseph decided to stay with her. I was desperate and confused. I explained to one of the workers in the program and she sent the right information to the Consulate of Honduras in Mexico. My daughter could have been arrested for who knows how long in jail.

“After a transfer from Border Patrol concrete holding cells, children filter into a variety of facilities, from dingy, frigid cells to rural shelters friendly.”
 Latin American News Dispatch. September 2, 2010.

My kids suffered like me crossing the border. With constant hunger and exhaustion, they slept under the trees for three days praying to God to end this. Finally I met again with them in the Christmas season.

“According to a Commission report, of the 90.000 children apprehended by the Border Patrol along the southern border in 2007, roughly 10.000 were unaccompanied minors.”
Latin American News Dispatch. September 2, 2010.

I believed in the American dream, earning enough money to dress nicely and have a big house, but our reality is that we are together and we live in a modest home. This is the real dream that achieved with strength and perseverance.

By: Ada Ortiz, Women’s Collective member, and Jullie McNamara, volunteer.

Translation: Jullie McNamara

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“No queria caminar más pero queria estar con ella [mamá]”, Eder Moises (10)

Dibujo hecho por Helen Julissa (20), hija de Ada. Image drawn by Helen Julissa (20), Ada's daughter.

Dibujo hecho por Helen Julissa (20), hija de Ada. Image drawn by Helen Julissa (20), Ada’s daughter.

San Francisco, 2013. Crecí sola en las calles de Choluteca, Honduras. Me defino como una guerrera. He trabajado y luchado mucho para estar con mis hijos que finalmente han llegado de Honduras. He sido perseverante y fuerte para soportar este dolor que ha quemado mi interior durante 7 años.

“Hasta los años sesenta la mujer inmigrante sobrepasó al hombre en términos numéricos… en el 2010 habían 96 hombres por cada 100 mujeres inmigrantes”
American Progress. 7 de marzo, 2012

Año 1984: Comencé a trabajar a los 13 años vendiendo enchiladas y taquitos dorados.  La vida era dura, no había trabajo en Honduras y a los 16 años ya era madre soltera. Decidí ir a Estados Unidos por mis hijos, mi única motivación. Los tuve que dejar con una amiga.

“Durante su larga década de la “Guerra Sucia” [los ochenta] contra los presuntos simpatizantes de la guerrilla, los militares hondureños secuestraron, torturaron y mataron a decenas de personas, con la seguridad de que el perdurable poder que sostenían las fuerzas armadas significaría que nunca iban a ser responsables por sus actos”.  
New York Times. 21 de diciembre, 1995.  

Mi primer trabajo fue cuidando niños.  Vivía en la casa del patrón pero me sentía  encerrada como una niña. Eran buenas personas pero quería ser independiente. Al año siguiente empecé a vender tamales y arroz con leche en frente de la oficina del Programa de Jornaleros de San Francisco (DLP) y La Colectiva de Mujeres; fue así como me convertí en un miembro de La Colectiva hace 5 años.

“A raíz de la Reforma de Inmigración y el Acto de Control (IRCA) de 1986, los sindicatos comenzaron a experimentar con la organizaciones de  trabajadores inmigrantes, y encontraron que los trabajadores extranjeros han demostrado ser muy receptivos a estos esfuerzos”
Web Lera.

He tratado de volver a Honduras para estar con mis hijos. Como madre soltera me sentía sola y triste. Traer a mis 4 hijos [10, 12, 19 y 20 años de edad] era demasiado dinero. Decidí ser positiva, tome valor e hice un préstamo.
Alejandra (12) y José (19) fueron arrestados por inmigración en México. Alejandra no tenia identificación por ser menor de edad. José decidió quedarse con ella. Estaba desesperada y confundida. Le expliqué a uno de los trabajadores del programa y ella envió la información correcta al consulado de Honduras en México. Mi hija pudo haber sido detenida por quién sabe cuánto tiempo en la cárcel.

“Luego de ser transferidos de las celdas de concreto del la patrulla fronteriza, los niños se encuentran con una  variedad de instalaciones, desde celdas sucias y frígidas a albergues rurales acogedores”.
Latin American News Dispatch. 2 de setiembre, 2010.

Mis hijos sufrieron al igual que yo al cruzar la frontera. Siempre con hambre y muy cansados, durmiendo bajo los árboles durante tres días y orando a Dios para poner fin a esto. Finalmente me reencontré con ellos en la época de navidad.

“Según Commission Report, de los 90 mil niños arrestados por la patrulla fronteriza en el sur en el 2007, aproximadamente 10 mil son menores de edad  que cruzan no acomoñados”.
 Latin American News Dispatch. 2 de setiembre, 2010.

Yo creía en el sueño americano, ganar suficiente dinero para vestir con elegancia y tener una casa grande, pero nuestra realidad es que estamos juntos y vivimos en una casa humilde. Este es el verdadero sueño que logre con fuerza y perseverancia.

Por: Ada Ortiz, miembro de La Colectiva, y Jullie McNamara, voluntaria.